La elegancia en forma de flor: el Lisianthus

Estoy feliz de la vida. ¿Queréis saber por qué? Muy sencillo, porque ando rodeada de una flor que me apasiona: el increíble Lisianthus.    

Me encanta ese aspecto aterciopelado de sus pétalos, esa elegancia que recuerda a la mismísima Rosa, esa delicada floración que recuerda a la Peonía. Me encanta ese suave y agradabilísimo aroma que desprende y la languidez que precede a su final…

En definitiva, me encanta el Lisianthus y creo que es una flor irresistible, una gran flor, de la que hoy vamos a hablar.

Empecemos por el principio

El término Lisianthus proviene del término griego “lysis” que significa disolución y “anthos” que significa flor. Se hace así referencia a las propiedades curativas de esta flor.

Fue descubierta en el oeste norteamericano, a principios del XIX, donde crece en las praderas de Colorado, Nebraska y Texas de manera salvaje. También se encuentra en México o Nicaragua.

lisianthus en jarrón
Foto: pinterest

La planta perteneciente a la familia de las Gencianáceas y su nombre científico es Eustoma Grandiflorum.

Sigamos con algunas peculiaridades de la flor Lisianthus

 La primera de ellas es esa capacidad que tiene para seguir creciendo, aun cuando ha sido cortada. Es lo mismo que le sucede a otras flores como los Tulipanes o las Gerberas.

Esto nos puede traer un poco de cabeza porque requiere que estemos pendientes de las flores, si es que las tenemos en un jarrón. Si queremos evitar que los tallos se terminen doblando porque no son capaces de aguantar el peso de las flores, es imprescindible que los cortemos cada tres días, más o menos.

  • La segunda es que los muchos capullos que hay en un tallo, no se van a abrir todos a la vez. Primero unos, seguidos de otros y de otros nos van a proporcionar una larga floración que nos va a dejar fascinados.
  • La tercera es lo mucho que duran. Unos Lisianthus bien cuidados, estarán a nuestro lado un montón de días. Más tarde veremos cómo debemos cuidarlos.
  • Por último, el color verde de los capullos cambia a medida que se va abriendo la flor y nos deja ver el que será definitivo.
capullo de lisianthus
Foto: floresfrescas

Una curiosidad

Esta flor exige ser recolectada a primera hora de la mañana.

El motivo: que es la única manera para que se conserve intacta la esencia que va a permitir que el Lisianthus  se desarrolle y crezca, incluso después de ser cosechada.

La simbología y el significado de los Lisianthus

La flor Lisianthus expresa el amor que siente la persona que lo regala y deja constancia de que busca un compromiso con aquella a quien se la regala.

Además, dependiendo del color, nos está poniendo de manifiesto diversos significados:

Los Lisianthus de color rosa son ideales para hacer un regalo a personas con una alta sensibilidad, los amarillos lo son para aquellas que son más creativas, los blancos hablan de la dulzura, mientras que los malva nos quieren acercar a la extravagancia.

lisianthus rosas
Foto: floresfrescas

Cuidados algo más específicos del Lisianthus flor

Además de aquellos que debemos aplicar a cualquier flor, y que seguro ya conocéis, los Lisianthus requieren:

  • Por el hecho de lo mucho que crecen sus tallos y, cómo ya hemos señalado, es necesario que los cortemos cada dos o tres días. De otra manera es muy probable que veamos cómo vencen, y se terminan doblando, ya que no serán capaces de soportar el peso de los capullos que están en su parte superior.
  • Para asegurarnos que se produzca la floración de los capullos superiores, es aconsejable que separemos las dos varas que suelen venir unidas. Así estaremos facilitando, junto al hecho de cortar los tallos, que el agua sea capaz de llegar bien arriba.
Precioso Lisianthus azul
Foto: pinterest

¡A plantar!

Hoy os voy a proponer una actividad que, a pesar de no ser una tarea demasiado fácil, seguro que puede ser un pequeño desafío para aquellos que seáis ya unos jardineros algo expertos. Vamos, pues, ¡a plantar Lisianthus!

No es que pretenda desanimaros, ni muchísimo menos, pero la realidad es que la flor Lisianthus tiene fama de ser una de las más complicadas de cultivar.

Para los más decididos y valientes, aquí os dejo unas cuantas instrucciones:

  • Lo primero de todo es tener en cuenta que, para que aumenten vuestras posibilidades de tener éxito, es mejor que plantéis esta flor en una maceta, en lugar de en un jardín.
  • En segundo lugar, es mucho mejor que lo hagáis a partir de brotes o plántulas ya desarrolladas. Las podréis compraren bandejas en vuestro vivero habitual, en lugar de intentar hacerlo partiendo semillas.

Aclarados estos dos puntos, nos ponemos manos a la obra:

  • Escoged plántulas cuyas raíces estén bien adheridas a la tierra. Así nos aseguramos el éxito en el trasplante que hagamos a nuestra maceta.
  • Dependiendo de cuál sea la variedad del Lisianthus que vamos a plantar, variará el tamaño de la maceta. No dudéis en consultar en el vivero donde compréis la plántula. Para que os hagáis una idea, oscilará, más o menos, entre los 7 y los 15 cm. de profundidad.
  • Es importante que la maceta tenga agujeros en su base, para el correcto drenaje. Tened presente que si se acumula el agua excesivamente, las raíces del Lisianthus se pudrirán.
  • lisianthus azules
    Foto: pinterest
  • Añadir a la maceta una mezcla de tierra suelta de las que venden en los viveros.
  • Cuidado con el pH, ya que los Lisianthus necesitan entre 6,5 y 7. Por debajo de 6,5, no llegaremos a buen puerto pero, tranquilos, se soluciona añadiendo un poco de cal. Esto debéis tenerlo presente durante todo el tiempo que dure el cultivo.
  • El agujero que hay que hacer en la tierra debe ser tan grande como el brote y estar en el centro de la maceta.
  • La temperatura ideal para el cultivo de la flor Lisianthus se encuentra entre los 20 y los 24 ºC durante el día y entre los 16 y los 18ºC por la noche.
  • Atención a la luz solar. Esta flor necesita mucha para que se formen los botones pero, al mismo tiempo, su exceso puede dañar el follaje.

    cesta de lisianthus
    Foto: wmfits
    • Lo ideal es que coloquemos la maceta cerca de una ventana soleada para que, antes de florecer, reciba toda la luz solar posible. En los días nublados, nos ayudaremos con alguna luz fluorescente o con luces de crecimiento, entre 8 y 10 horas diarias.
    • Una vez que la planta ha florecido, debemos trasladarla a una zona de sombra pero donde reciba la luz solar indirecta.
    • El riego: se hará cada pocos días, pero siempre esperando que la tierra se seque por completo entre un riego y el siguiente. Se puede meter el dedo en la tierra unos 5 cm. y si está seco, echar agua.
    • El Lisianthus agradecerá que lo nutramos con un fertilizante rico en Potasio. Lo utilizaremos una vez cada 14 o 15 días, en el caso de que la planta no haya florecido o bien una vez cada tres o cuatro semanas, en el caso de que  ya lo haya hecho.
    • Debemos tener cuidado ya que las plantas de Lisianthus que crecen demasiado, pueden llegar a tener escasez de nutrientes fundamentales para ellas. Si esto llega a suceder, veremos disminuir la floración y, posiblemente, la su muerte prematura.
  • Por último, hay que prestar especial atención a los mosquitos de hongo y otras plagas. Consulta con tu vivero en caso de que observes algo raro. También debemos tener cuidado con enfermedades como el moho gris, el Pythium o con la podredumbre del tallo.

Os deseo muchísimo éxito en esta complicada misión. Pero tranquil@s porque siempre podréis comprar un ramo de Lisianthus en floresfrescas.com:)

Para terminar, un poco de decoración floral

No quiero despedirme de vosotros sin antes sugeriros unas cuantas opciones para decorar con Lisianthus.

precioso ramo de lisianthus
Foto: pinterest

Desde un ramo abarrotado de flores, hasta un arreglo con unos pocos, pasando por unos centros de mesa, solos o acompañados de otras variedades florales, la bellísima flor Lisianthus os va a enamorar.

¡Hasta pronto!

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