La Flor de Pascua

En las fiestas navideñas no puede faltar la preciosa Flor de Pascua. Seguro que todos la recordamos, desde niños, decorando las reuniones familiares en casa.

Foto: floresfrescas

No quiero dejar pasar estas fechas para que hablemos un poco de esta planta de Navidad y seguro que aprender más sobre ella os anima a comprar nuestra Gran Flor de Pascua.

Conozcamos algo mejor a la Poinsettia

Su nombre botánico es Euphorbia pulcherrima. El segundo término de este nombre significa la más bella, haciendo una clara referencia a su altísimo poder decorativo.

Se la conoce con muchos nombres diferentes tales como: Flor de Pascua, Flor de Navidad, Estrellas de Navidad, Pascuero o Corona de los Andes.

Pertenece a la familia de las Euforbiaceae y es originaria de México donde recibe el nombre de Pascua, Sijoyo, Flor de la bandera, Nochebuena o Flor de la santa Catalina.

En Venezuela recibe los nombres se Papagayo y en Argentina se la denomina Estrella Federal.

Se trata de un arbusto o pequeño árbol, cuya altura puede variar entre los 60 centímetros  y los 3 metros.

Los tallos de las Poinsettias secretan un látex que es venenoso.

Foto:pinterest

Una planta llamada fotoperiódica

 La Poinsettia es una planta llamada fotoperiódica lo que significa que tan sólo florece si recibe un determinado número de horas de luz, como mucho 8 o 9. El resto de las horas del día, la planta debe estar en la oscuridad.

¿Cuáles son las flores de la Poinsettia?

 Debemos saber, para tener un correcto conocimiento de esta planta, que lo que comúnmente llamamos flores en realidad no lo son.

Las hojas de colores, rojas, blancas, amarillas, asalmonadas que llamamos flores en realidad se denominan, botánicamente hablando, brácteas.

Las verdaderas flores de las Flores de Pascua son esas bolas pequeñitas y de color amarillo que, paradójicamente, carecen por completo de valor ornamental.

Foto: elicriso

Esto es lo mismo que nos sucede, por ejemplo, con las Buganvillas. Cuando hablamos de flores, deberíamos hablar de brácteas.

Un poco de su historia y de su significado

La Flor de Pascua, cuyo nombre indígena es Cuetaxochitl, tiene una larga historia.

Los aztecas ya la cultivaron y la consideraban un símbolo de pureza. También la utilizaban para determinados usos medicinales.

Cuetlaxochitl significa flor de pétalos resistentes como el cuero o flor de pétalos de cuero, en relación a sus hojas rojizas. Para ellos, la planta  simbolizaba la sangre de los sacrificios que se hacían como ofrenda al sol para renovar sus fuerzas.

Entre los pueblos mesoamericanos tenía un gran significado tanto en la vida religiosa como en la cotidiana.

Mucho más tarde fue cuando el cristianismo introdujo la Flor de Pascua en el Hemisferio Occidental. No se conoce con exactitud el origen de esta planta concebida como una flor de Navidad, pero sí se tiene constancia de que los frailes Franciscanos, que se encontraban evangelizando en México en el siglo XVI, ya la utilizaron para la decoración floral navideña.

Existe un relato fechado en esa época en el que se describe el uso que hacían los frailes de esta planta en la fiesta llamada del Santo Pesebre.

Más tarde, durante la época de las Colonias, fueron los mexicanos quienes comenzaron a utilizar la Flor de Pascua para decorar sus nacimientos de Navidad, así como para adornar las iglesias y hacer guirnaldas.

 El reconocimiento a nivel mundial de la Poinsettia

Fue Joel Roberts Poinsett, primer embajador de los Estados Unidos en México entre los años 1825 y 1829,  quien dio a conocer a la Poinsettia en todo el mundo.

En uno de los muchos viajes que realizó por el país, se encontró con una planta de llamativas hojas rojas que llamó poderosamente su atención.

Poinsett, era, además, un reconocido botánico por lo que recogió unos cuantos esquejes. Los envió a su invernadero en Carolina del Sur y, a su vuelta a Estados Unidos, se dedicó a su cultivo y desarrollo.

Foto: pinterest

Más tarde, comenzó a regalar estas plantas a sus amistades y familiares durante la Navidad.

Con el paso del tiempo, esta acción se fue convirtiendo, poco a poco, en una tradición que fue adquiriendo fuerza.

Así fue como, en Norteamérica,  se empezó a conocer a esta planta con el nombre de Poinsettia.

El 12 de diciembre de 1991  se proclamó en ese país el  Día de la Poinsetia, en homenaje y como conmemoración de la fecha en que falleció Poinsett, el 12 de diciembre de 1851.

Pero la importancia de la Flor de Pascua durante la Navidad no se limita sólo al territorio de los Estados Unidos. Desde el siglo XIX, esta planta sirve de ornamento en diferentes templos europeos.

 La Flor de Pascua que conocemos en la actualidad

El aspecto que nos ofrece hoy en día la Flor de Pascua es bien distinta del que se encontró  Poinsett en las zonas tropicales de México.

Los horticultores han conseguido desarrollar unos arbustos de poca altura que nos permiten  decorar los espacios interiores de nuestras casas durante las navidades.

También han creado otras plantas nuevas con colores diferentes al rojo inicial. Las Poinsettias amarillas, rosas, blancas, color crema, o de un rojo más vivo se han conseguido gracias a la hibridación.

Foto: pinterest

Estas nuevas versiones son capaces de retener su color durante más semanas, convirtiéndose en elementos decorativos imprescindibles en los hogares, las Iglesias o comercios durante las fiestas navideñas.

 Flor de Pascua cuidados

Después de comprar Flor de Pascua, debemos cuidar de ella prestándola unos cuidados especiales. Con ellos conseguiremos que la planta prolongue su vida más allá de las navidades.

Veamos qué debemos hacer:

  • Es importante que la situemos en un lugar de la casa que tenga suficiente claridad, pero nunca con una exposición directa a los rayos del sol. Un buen sitio será cerca de la ventana siempre y cuando tengamos cuidado de que no le afecte el frio por la noche.
  • Debemos mantener la Flor de Pascua a una temperatura fresca y agradable, evitando siempre las corrientes de aires, ya sean frías o calientes. La podemos ubicar en un lugar de la casa donde la temperatura oscile entre los 12 y los 24 grados. Ahora bien, lo ideal es que se situé entre los 16 y los 21 grados.
  • Mucho cuidado con la calefacción que, inevitablemente, tenemos encendida en las fechas navideñas. Si es demasiado fuerte provocará que se caigan las hojas de la planta.
  • El riego dependerá de la temperatura y también de la humedad que hay en la habitación. Por lo general, debemos regar la Flor de Pascua una o dos veces por semana.
  • La tierra debe estar húmeda pero nunca encharcarse. Si la tierra está demasiado húmeda o demasiado seca, se caerán las hojas.

    Foto: decoestilo
  • Se recomienda no regar la Poinsettia de forma directa. Lo correcto es que pongamos  agua en un plato, coloquemos en él a la planta y la dejemos así durante unos 15-20 minutos. Pasado este tiempo, debemos quitar a planta y retirar el agua sobrante. Es aconsejable que el agua que utilicemos esté y nunca muy fría.
  • Si es inevitable que la calefacción esté alta y que el ambiente está muy seco, conviene que pulvericemos las hojas verdes de la Flor de Pascua, pero nunca las brácteas de color. Éstas no se deben mojar para evitar que se puedan manchar y decolorar.
  • Si queremos humedecer el aire alrededor de la planta, lo más adecuado es que la pongamos sobre una capa de guijarros con agua en un recipiente o plato hondo sin que el fondo esté en contacto con el agua. De esta manera estaremos evitando el riesgo de una posible infección por hongos.
  • Es suficiente que abonemos la planta con un abono líquido cada 10 o 15 días, durante la época de crecimiento y floración.
  • No se debe abonar la Flor de Pascua cuando ya esté florecida.
  • Debemos quitar las hojas de la base a medida que se vayan poniendo amarillas.

 Los problemas más habituales que puede tener la Poinsettia

Es bastante frecuente que la Flor de Pascua tenga algún que otro problemilla que, si conocemos de antemano, podremos solucionar fácilmente. Si actuamos rápidamente, evitaremos que nuestra planta se eche a perder.

Veamos cuales son:

  • El frío, las corrientes de aire y la falta de luz provocarán la caída de las hojas.
  • El calor excesivo y/o un ambiente demasiado seco harán que aparezcan hojas con los bordes amarillos. Para evitarlo tenemos que humedecer el aire de alrededor de la planta, tal y como hemos visto anteriormente.
  • El exceso o el defecto de agua provocará que las hojas tengan un aspecto marchito y que, posteriormente, se caigan. La solución es dejar que la superficie del compost se seque entre un riego y el siguiente, pero sin espaciarlos demasiado.
  • Si vemos que las hojas están arrugadas y secas, se deberá a las estufas de gas. No nos va a quedar más remedio que cambiar la planta a una habitación sin gases.
  • Si la planta está caída, suele tener relación con las corrientes de aire. Ponerla en un lugar resguardado y veremos cómo recupera enseguida su buen aspecto.
  • Si las hojas se presentan deformadas y con insectos de color verde, es muy posible que la planta esté infectada por la mosca verde. En este caso, debemos pulverizarla con un insecticida sistémico o con pelitre.
  • Si las hojas de la Flor de Pascua tienen pegadas manchas plateadas, es porque  ha contraído virosis. Es una enfermedad que no tiene cura, por lo que es aconsejable tirarla.

El cultivo de la Flor de Pascua

 Si queremos cultivar una Flor de Pascua debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Es una planta que vive bien en un intervalo de temperaturas bastante amplias, entre los 14 y los 22 °C. No le gustan nada  las heladas y en verano es necesario que la llevemos al  exterior con bastante luz, pero dónde no reciba nunca el sol directo.
  • No soporta el aire estancado. Por eso es importante airear la habitación en la que se encuentra pero sin que esté expuesta a las corrientes de aire, que no soportarán.
Foto: gardenamoros

¿Qué hacemos con la Flor de Pascua cuando pase la Navidad?

Lo habitual es que compremos una Flor de Pascua en el periodo de las navidades. Pero, una vez que pasa el tiempo, es irremediable que las brácteas rojas y algunas hojas verdes se caigan.

En ese momento, seguro que siempre pensamos que nuestra planta ha muerto y que sólo queda tirarla a la basura. Pues, ¡nada de eso!

Es absolutamente normal que la planta tenga ese comportamiento y, si la cultivamos adecuadamente, volverá a crecer y a recuperar las brácteas rojas.

Foto: pinterest

¿Cómo se recupera la Flor de Pascua?

 Veamos lo que tenemos que hacer para que nuestra planta vuelva a florecer:

  • Cuando se hayan caído las brácteas rojas tenemos que cortar los tallos hasta 10 cm de la base. Para evitar que se derrame el látex que se encuentra en su interior, esparciremos la herida con ceniza de cigarrillo, con polvo de carbón de leña, o  mojando la herida con agua caliente.
  • Mantendremos la tierra casi seca.
  • Llevaremos la planta a una zona de la casa donde haya buena luz pero no sol directo y una temperatura no muy elevada.

Cuando llegue el mes de Mayo:

Veremos que la Flor de Pascua empezará a crecer. En este momento debemos trasplantarla a una maceta. Ésta no debe ser muy grande para que no tenga demasiado espacio para desarrollar las raíces. Así estaremos ayudando a la planta a que desarrolle más las hojas y las brácteas, en lugar de los tallos.

Tendremos que regar la tierra cuando veamos que se empieza a secar pero evitando que se seque en exceso.

Entre Mayo y Septiembre:

Debemos abonar cada 15 días,  usando un abono líquido, rico en Potasio y Fósforo,  mezclado al agua de riego.

Cortaremos las ramas excesivas hasta dejar cinco tallos principales.

Estos tallos que hemos cortado, producirán nuevas Poinsettias si los plantamos.

En Octubre y Noviembre:

Tenemos que meter la Flor de Pascua, cada día, en lugar oscuro o cubrirla con un  plástico negro unas 15 horas al día (desde las 17,00 a las 8,00 de la mañana del día siguiente).

Durante las horas de luz, dejaremos la planta en una zona de la casa que se luminosa pero sin que reciba el sol directo.

Foto: pinterest

Me despido ya, esperando que, siguiendo la tradición, esta preciosa Flor de Pascua comparta con vosotros el encuentro con la familia, los amigos y, ¿quién sabe?, si con  los mismísimos Reyes Magos:)

¡Feliz Navidad!

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