Las macetas y los abonos para las Orquídeas

No os rompáis la cabeza pensando cuáles son las macetas más adecuadas para conservar y potenciar la belleza de las Orquídeas. Hoy lo vamos a dejar muy claro;)

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Foto: Pinterest

Seguro que más de una vez, cuando habéis comprado Orquídeas, te habéis parado a pensar: ¿hay que dejarlas en las mismas macetas o, por el contrario, conviene cambiarlas a otras?

Pues habrá veces en las que las plantas no estarán en las macetas más apropiadas para su conservación. Por ejemplo, cuando vienen en tiestos de cerámica que, aunque sean ideales, mantienen ocultas a las raíces de las plantas, es imprescindible que las cambiemos.

Para saber cómo han de ser las macetas para orquídeas, primero es necesario conocer ante qué variedad nos encontramos. Empecemos, pues, por el principio.

Los tipos de Orquídeas que hay

Si atendemos a su comportamiento y al lugar en donde crecen, se pueden diferenciar seis tipos de Orquídeas:

  • Orquídeas Epífitas
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Son aquellas que crecen sobre las ramas de los árboles. Entre ellas están las Cymbidium o las Vanda.

  • Orquídeas semi-epífitas

Son aquellas capaces de vivir tanto sobre las ramas como sobre los troncos de otras plantas. Es el caso de la Cattleya.

  • Orquídeas Litófilas

Son aquellas que crecen sobre las rocas que, con el paso del tiempo, se quedan cubiertas de musgo, liquen o fragmentos vegetales. Entre ellas se encuentran las Orquídeas Phalenopsis y  Dendrobium.

  • Orquídeas Trepadoras

Son plantas que tienen sus raíces en el suelo pero que, se apoyan en los troncos de los árboles para poder crecer hacia arriba. Un ejemplo es la Vanilla.

  • Orquídeas Terrestres
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Son aquellas que crecen en el suelo, como las Paphilopedilum.

  • Orquídeas Parásitas

Son las que no tienen la capacidad de producir clorofila por sí mismas. Por ese motivo, y para poder sobrevivir,  se ven en la necesidad de parasitar a otra planta. Es difícil que las encontremos a la venta debido a que su cultivo es bastante complicado. En este grupo se encuentra la Corallorhiza

 ¿Qué maceta debemos usar?

Una vez que ya hemos visto los diferentes tipos de Orquídeas, os va a resultar mucho más sencillo saber perfectamente qué tipo de maceta usar. Escoger entre una de plástico transparente o de color, por ejemplo, os va a resultar muy sencillo. Vamos a verlo:

  • En el caso de las Orquídeas terrestres y de las trepadoras:

En ambos casos, y dado que sus raíces penetran en la tierra, lo adecuado es que las plantemos en unas macetas de plástico de color. Así crecerán y se desarrollarán sin ningún problema.

  • Si lo que hemos comprado es la Orquídea del tipo epifita, es imprescindible que la plantemos en una maceta de plástico transparente ya que en su hábitat natural tiene sus raíces bastante expuestas.
  • Pero si estamos ante unas Orquídeas semi-epífitas o litófilas, tendremos la libertad de utilizar la maceta que más nos guste, ya sea transparente o de color.          orquídeas

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 El cuidado de Orquídeas

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Que no sabremos los amantes de las Orquídeas de los cuidados un tanto especiales que requieren para su conservación. La mayoría de ellas, por no decir todas, precisan de unas atenciones específicas.

Los abonos y los fertilizantes son muy importantes a la hora de aportar los nutrientes que van a permitir que se desarrollen de forma adecuada y que nos ofrezcan la bella floración que tanto deseamos.

Con independencia de cuál sea la especie o variedad, todas las Orquídeas necesitan de determinados elementos vitamínicos, aminoácidos y otros micro elementos para constituir sus tejidos. Entre ellos se encuentran el nitrógeno, el fósforo y el potasio.

 El abono ideal

En cualquier tienda especializada en plantas o vivero, podremos encontrar diferentes abonos que están especialmente formulados para Orquídeas. Por lo general, se suelen utilizar a través del agua que se utiliza para regar, mediante abono foliar o con varitas que liberan el abono lentamente.

  • El abono de riego se disuelve en el agua y es absorbido a través de las raíces.
  • El abono foliar se absorbe a través de las hojas y debemos aplicarlo con la ayuda de nebulizadores.
  • Si utilizamos abono con varitas, van a ser las plantas las que irán absorbiendo aquella cantidad de nutrientes a medida que los necesiten, es decir, se “racionan” su comida.

El método de abono para Orquídeas que escojamos va a depender de la manera de cultivo de las mismas, de sí están plantadas en una maceta o de si sus raíces están prendidas en un árbol o en una estructura.

La cantidad adecuada de abono

Si vamos a utilizar abonos hidrosolubles, la cantidad que hay que suministrar a las Orquídeas dependerá de su período o momento vegetativo.

  • Si queremos una mayor floración: debemos utilizar 10 partes de nitrógeno, 30 partes de fósforo y 20 de potasio
  • Para conseguir la reanudación vegetativa: es necesario que sean 30 partes de nitrógeno, 10 partes de fósforo y 10 de potasio
  • Para el resto de los períodos: debemos aplicar 20 partes de cada uno de los elementos que hemos citado.                  orquídeas

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 Tierra para Orquídeas

Si vamos a plantar unas Orquídeas en macetas, debemos utilizar un sustrato que sea adecuado para la base del abono.

La corteza de pino, mezclada en un 70% con otros materiales,  es ideal para conseguir una buena sujeción y aireación de las raíces. Podremos elegir entre diferentes tamaños según sea el tamaño de las raíces de nuestras plantas.

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Es importante que, como máximo cada dos años, sustituyamos el sustrato ya que, con el paso del tiempo, irá perdiendo sus cualidades, además de acumularse sales. Además, se va a acidificar en exceso y podría dañar las raíces de las  Orquídeas.

Algunas enfermedades de las Orquídeas

También sabemos que las preciosas  Orquídeas son bastante susceptibles de contraer  enfermedades. Por ello, es totalmente necesario que las prestemos los cuidados necesarios para prevenir la presencia de agentes patógenos que las puedan hacer enfermar.

Veamos algunas de las enfermedades y de las plagas más comunes:

  • Manchas en las hojas, tizón de pétalo y hongos: se deben, sobre todo, a las malas condiciones de crecimiento de las plantas, a la humedad y al uso inadecuado de los fertilizantes.
  • Plagas como la cochinilla, las arañas rojas y las escamas: si dejamos que avancen durante mucho tiempo, terminarán por destruir las plantas.
  • Si detectamos la presencia de virus, no quedará más remedio que, lo antes posible, deshacernos de las plantas que los padezcan. Se trata de un problema que no tiene solución ni cura y que, además, se puede transmitir a otras plantas sanas.
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Existen en el mercado insecticidas y fungicidas ideales para el tratamiento y prevención de plagas y enfermedades, por lo que no nos será difícil hacernos con los que necesitemos.

Espero que, con estas indicaciones, os resulte más sencillo conseguir que vuestras Orquídeas estén siempre preciosas;)

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